miércoles, 24 de noviembre de 2010

Bendita Calamidad

5. Bendita calamidad
Hemos leído ya buena parte del libro de Miguel Mena. Si tuvieras que contarle a alguien de qué va, ¿qué le dirías?

Que cuenta una divertida historia en diferentes pueblos aragoneses.
El libro cuenta una historia en la que dos personas secuestran al obispo de Tarazona, con la intención de pedir un rescate por él.
La historia se complica para los secuestradores cuando el obispo les ve las caras, acaban descubriendo un misterio en la catedral de Tarazona...

¿Le recomendarías su lectura? ¿Por qué? ¿Qué es lo que más y lo que menos te ha gustado?

si lo recomendaria? Sí, por qué no? Es un libro divertido, y misterioso al final.

Lo que mas me ha gustado esque el actor apesar de ser madrileño, ubica la historia del libro en lugares aragoneses,lo que hace que el libro me guste aún más.


Por cierto, ¿sabes algo de Miguel Mena, su autor? Dedícale unas líneas en tu blog y busca una foto suya. ¿Se dedica sólo a escribir? ¿Es como te lo imaginabas? ¿Te gusta cómo escribe? ¿Por qué?
Que es madrileño, como he dicho antes arriba. La verdad no me lo imagiba así como lo he visto en la foto, pensaba que era mas viejo nose..Ni me guta ni me desagrada mucho, no esta mal, dejemoslo así..

Miguel Mena vive en Zaragoza, donde trabaja como periodista y conduce un programa diario de radio. Ha publicado guiones, artículos, reportajes y novelas para jóvenes lectores, como Bendita calamidad (Alba, 1996), El escondite inglés (Alba, 1997) y Cambio de marcha (Alba, 2002). En su novela Onda Media (Alba, 1999; Punto de lectura, 2001) presenta los medios de comunicación desde un ángulo irónico. Su última novela, Días sin tregua (Destino, 2006), fue galardonada con el I Premio Málaga de Novela 2005. Piedad (Xordica, 2008), es su libro más reciente.
                                              

El día de difuntos

¿Qué obra teatral romántica se representa la noche de difuntos? ¿Por qué?
Don Juan Tenorio/ porque el  Tenorio está estrechamente vinculado con la muerte y otros hechos religiosos.

 Gustavo A. Bécquer escribió la leyenda "El monte de las ánimas (leyenda soriana)". ¿Qué tiene que ver con los muertos? Haz un resumen de la misma y cuéntanos tus impresiones sobre la misma. ¿Te ha dado miedo? ¿Te ha gustado? ¿Por qué?

Tiene que ver porque la historia transcurre el día de los difuntos,porque hubo una batalla , donde se enterraron los cuerpos de muchas personas,y dicen que desde entonces, cuando llega la noche de los difuntos las almas de las personas que murieron hay  corren por todo el monte sin que nadie pueda pertenever en él..


Resumen:

Beatriz y alonso son dos jóvenes que en un tiempo no se volverán a ver y se prometen un objeto para recordarse
Alonso le da su joyel y Beatriz le iba a dar su banda azul pero se le había caído en el monte de las ánimas. Enfrentando se a sus miedos, Fernando se va a buscarla.
Beatriz esa noche duerme mal y escuchando sonidos del crujir de huesos y maderas.
Al día siguiente Beatriz muere de horror al ver la banda que Fernando fue a buscar ensangrentada y hecha jirones.
Beatriz es una chica incrédula y despreocupada, Fernando puede serlo porque se enfrenta a sus temores más profundos.

Yo creo que becker quiere expresarnos en esta historia que hay otra vida después de la muerte.
La historia no esque me haya divertido mucho pero tampoco esta mal,aunque no creo en u espiritu ni cosas del más alla.no me ha dado miedo

Poemas de Romanticismo.

                                                           Gustavo Adolfo Bécquer


                                                                           
QUE ES POESIA

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.








                                                    José de Espronceda


EL MENDIGO

Mío es el mundo: como el aire libre,
otros trabajan porque coma yo;
todos se ablandan si doliente pido
una limosna por amor de Dios.                                 

El palacio, la cabaña
son mi asilo,
si del ábrego el furor
troncha el roble en la montaña,
o que inunda la campaña
El torrente asolador.

Y a la hoguera
me hacen lado
los pastores
con amor.
Y sin pena
y descuidado
de su cena
ceno yo,
o en la rica
chimenea,
que recrea
con su olor,
me regalo
codicioso
del banquete
suntüoso
con las sobras
de un señor.

Y me digo: el viento brama,
caiga furioso turbión;
que al son que cruje de la seca leña,
libre me duermo sin rencor ni amor.
Mío es el mundo como el aire libre...

Todos son mis bienhechores,
y por todos
a Dios ruego con fervor;
de villanos y señores
yo recibo los favores
sin estima y sin amor.

Ni pregunto
quiénes sean,
ni me obligo
a agradecer;
que mis rezos
si desean,
dar limosna
es un deber.
Y es pecado
la riqueza:
la pobreza
santidad:
Dios a veces
es mendigo,
y al avaro
da castigo,
que le niegue
caridad.

Yo soy pobre y se lastiman
todos al verme plañir,
sin ver son mías sus riquezas todas,
qué mina inagotable es el pedir.
Mío es el mundo: como el aire libre...

Mal revuelto y andrajoso,
entre harapos
del lujo sátira soy,
y con mi aspecto asqueroso
me vengo del poderoso,
y a donde va, tras él voy.

Y a la hermosa
que respira
cien perfumes,
gala, amor,
la persigo
hasta que mira,
y me gozo
cuando aspira
mi punzante
mal olor.
Y las fiestas
y el contento
con mi acento
turbo yo,
y en la bulla
y la alegría
interrumpen
la armonía
mis harapos
y mi voz:

Mostrando cuán cerca habitan
el gozo y el padecer,
que no hay placer sin lágrimas, ni pena
que no traspire en medio del placer.
Mío es el mundo; como el aire libre...

Y para mí no hay mañana,
ni hay ayer;
olvido el bien como el mal,
nada me aflige ni afana;
me es igual para mañana
un palacio, un hospital.

Vivo ajeno
de memorias,
de cuidados
libre estoy;
busquen otros
oro y glorias,
yo no pienso
sino en hoy.
Y do quiera
vayan leyes,
quiten reyes,
reyes den;
yo soy pobre,
y al mendigo,
por el miedo
del castigo,
todos hacen
siempre bien.

Y un asilo donde quiera
y un lecho en el hospital
siempre hallaré, y un hoyo donde caiga
mi cuerpo miserable al espirar.

Mío es el mundo: como el aire libre,
otros trabajan porque coma yo;
todos se ablandan, si doliente pido
una limosna por amor de Dios.  

                                                       Rosalia de Castro


                                              ANGEL   


Todo duerme… del aire, el soplo blando
callado va, con temeroso vuelo
el aroma esparciendo de las rosas;
brilla la luna, y sueñan con el cielo
los niños que reposan, contemplando
flores, luz y pintadas mariposas.
¡Niños!, al soplo de mi tibio aliento,
dormid en paz, que os cubren con sus alas
los blancos y amorosos serafines,
y adornándoos a un tiempo con sus galas
hacen que en ondas os regale el viento
blando aroma de lirios y jazmines.
Y, en tanto, el astro de la noche, lento,
pálido, melancólico y suave,
del aire azul recorre los espacios,
globo de plata o misteriosa nave,
vaga a través del ancho firmamento,
por cima de cabañas y palacios.
Su tibia luz refléjase en la tierra
como del alba la primer sonrisa
que va a alegrar las aguas de la fuente;
y al rizarse los mares con la brisa,
cuanto su seno de hermosura encierra
muéstrase allí, brillante y transparente.
Las plantas y los céfiros susurran
con blando son, y acentos misteriosos
lanza, al pasar, el murmurante río,
y a través de los árboles frondosos
las estrellas inmóviles fulguran
chispas de luz en su ámbito sombrío.
Todo es reposo, y soledad, y sueño…
sueño aparente y soledad mentida,
en el mundo del hombre… ¡hermoso mundo
cuando, mintiendo, a amarle nos convida!
Y es que en que fuese amado puso empeño,
quien llena cielo y tierra, y mar profundo.
Mas… ¿qué pálida sombra cruza el prado…
errante, sola, fugitiva y leve?
Como si fuese en pos de un bien perdido,
apenas al pasar las hojas mueve.
Y vaga al pie del monte y del collado
cual tortolilla en torno de su nido.
Virgen parece por la undosa falda
y por la blonda y larga cabellera,
que el viento de la noche manso agita;
bello es su rostro y dulce la manera
con que pisa la alfombra de esmeralda,
mientras su seno con ardor palpita.
¡Pobre mujer!… ¿Qué culpa, qué pecado
como aguijón la ha herido en su inocencia,
que el calor de su lecho así abandona?
Yo sondaré el dolor de tu conciencia,
que no en vano a la tierra he descendido,
en nombre del Señor que la perdona

Imagenes del romanticismo.





Estas imagenes  la he elegido, por su originalidad ante todo y an sido del recopilatorio las que mas me an gustado.